miércoles, 30 de diciembre de 2009

Aún así

>

Aún así me gustan tus suelos resbaladizos

con temor a caer
Soy un perro amarrado
a las  pasadoras de tus zapatos
Un leproso que gusta
de lo que bebe de tu boca
Con temor a beber
Todos los días me dices un poco adiós
Yo lo sé…
yo te miro y te suplico
Yo lo sé…
Yo te escribo versos
y te preparo el baño
te lavo los pies...
Beso tus parpados
Camino de tu mano
Yo nosé…

>Hubo un tiempo

>

"Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, mi paisaje de otoño desolado,eligiría,robaria mil veces la misma calle"


Hubo un tiempo ,
en el que andaba buscando
un duende sin cabeza
que me dijera en que estación estamos

Hubo un tiempo,
en el que cansada escribí en un libro
“que la culpa no era del corazón,
que la culpa la tenía la arteria aorta”

Hubo un tiempo,
en el que coleccioné zapatillas,
un par de trenzas
y emociones de niña

Hubo un tiempo
en que mi mejor amiga me dijo
que aún podemos escondernos del pasado
tomándonos un helado o un vino agrio
olvidar mientras recordamos
y sorprendernos de lo tristes que estamos

Hubo un tiempo,
en que en una banca tras un árbol
mal plantado cabíamos cinco
“queriendo sonreir
antes que la luces se tengan que ir”

Hubo un tiempo,
en que lloraba a las 11…

Hubo un tiempo,en que escribí
sobre la casualidad, las profecías y los sueños…
y todo lo creí

Hubo un tiempo,
que como dos mañanas distintas el alma añoró …


Hubo un tiempo, en el que leí mil cuentos,
imaginé mil versos,
maté cien dragones (haciéndome más valiente)
y escribí mil historias,
para contárselas a alguien después
sonriendo como niña y pensando como mujer…

Hubo un tiempo
en que amé la nota “la”
en que odié las llamadas telefónicas
en que amé el sublime blanco
porque una vez
la llegada sorpresiva de uno
me hizo sentir bien.

Hubo un tiempo,
en que mis pasos fueron vacíos,
y el camino muy largo,
que sonriendo me daba la luna
y luego se escondía llorando.

Hubo un tiempo
que aprendí a bailar bajo la lluvia,
canté y escribí
y bailando bajo la lluvía
a todo le dije que sí.

Hubo un tiempo
que vino liviano como la espuma de las orillas
hubo un tiempo… en que Andrés cantó en mi habitación .


Hubo un tiempo que escuché piedritas en mi ventana…


Hubo un tiempo en que pensé
que siempre habría tiempo para tomarnos un café…

Hubo un tiempo que pensé que seriamos amigos,
que nos daríamos un beso rompiendo espacios y tiempo…

Hubo un tiempo que pensé que ese sería el comienzo…

Hubo un tiempo que quise
subir las escaleras
escalar la montaña, tal vez,
aunque que allá arriba es peligroso y hace frío...
pero quise subir aunque mis labios terminaran partidos.

Y ese tiempo fue tan sólo ayer
...]

lunes, 28 de diciembre de 2009

>Marcharse es...

>

Seguía en aquel espacio entre el irse y quedarse. No se había marchado, pero ya pensaba en volver, mientras tanto seguía quieta esperando que llueva. Esperando ha que se inunde el techo, esperando encontrarse algún paraguas tirado en el suelo o que se moje hasta la última hebra de su cabello. Pero el momento seguía quieto y su cabello seco. No quería marcharse y tampoco volver. No quería decir adiós pero tampoco quería decir "pronto volveré". Quería esconder la cabeza, como la tortuga, sólo hasta que sus piernas y sus manos dejen de temblar, benditas piernas y benditas manos. Hasta que empiece a llover o salga el sol, hasta que el mundo salga de su trance asfixiante, entre lerdo y nublado, cual desperdiciado esperpento, y empiece una vez más la nueva cuenta del tiempo. Bendito momento. Sin despedidas ni movimientos temblorosos, sólo con un café, un brandy o un caramelo.

Fotografía: Robert Doisneau

viernes, 25 de diciembre de 2009

>Sucedió una Noche

>
Me marcharé a B, algún día pasearé por los lugares más bonitos de C y además de todo cuando salga de estas fronteras, me tomaré un café en España, luego de algún concierto donde haya gente con muchos sombreros, cigarros extraños y tragos con nombres hilarantes. Estaré consiente de todo hasta el momento en que algunos de los grupos de los que llenan mi memoria toque y la vocalista o el vocalista cante, entonces estaré inconsciente de todas las barajas de la mente. Disfrutaré estar ahí y cantaré como si cantara a mis oídos, en castellano, catalán y en todas las versiones de mi misma. Aquella versión de cuando alzas la vista, aquella versión de cuando te marchas, aquella versión de cuando vuelves, aquella versión de cuando te miro y aquella versión de cuando me miras. Pasearé por Manhattan también, iré al puente cerca de aquel Bansky, conversaré con algún indigente y aprenderé que no sé nada. Y escribiré algo sobre eso. Toda esa parafernalia estará envuelta en la tranquilidad del olor de un ramo de flores en el momento exacto que llega a la nariz y de pronto se dibuja en el cerebro. Si amanece, volveré a casa caminando en sentido contrario, secuestrándome las imágenes y cómo no puedo salvarme de mi irremediable romanticismo, de regreso pensaré en ti, , que para aquellos días ya serás mío o yo más tuya, que nada en este mundo, mi querido amigo de tiempos inacabables y como todos mis viajes, conocido y desconocido.

Imagen: Sucedió una noche - dirigida por Frank Capra - 1934

domingo, 20 de diciembre de 2009

>Duerme

>
Cuando pienso en el silencio
que trae consigo la noche
y el momento en el que cierras los ojos
para desenvolverte del tiempo,
me digo: piensa en mí ahora
como un rostro que sonríe tímidamente
y que contagia su sonrisa
para que sonrías un poquito
por mí y a solas.
He pensado en estos días
y he recordado tus labios
muy cerca a los míos
tan cerca, tan lindo...
El tiempo debe
correr lento y amigo
como una danza entre nubes
sencillo y pacífico
y también sonrío.
Pienso en ti
por unos segundos breves y detenidos
como aquel día después del abrazo.
El final de aquel día
fue como aquellos pocos días
en que alguna niña
en su apacible primavera
llega a casa y su cuerpo y sus manos
quedan tranquilos y satisfechos
sin nada que corregir
después de cumplido un sueño,
se acuesta,
y después de recordar un poquito
en unos segundos logra dormir.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

>Postales

>a.- Quizá no sepas
cuanto me molesta
ese rostro sonriendo
en aquel marco viejo.

b.- Quizá no sepas cuanto tiempo se pierde
entre los dos metros y medio
que hay de distancia entre mi mueble y tu silencio.

c.- Quizá no sepas cuanto me molesta ese silencio
y el viento tardío que viene burlando las cortinas
para secar mi llanto ya seco.

d.- Quizá no sepas cuanta distancia recorren
las cintas en cruel retroceso

e.- Quizá no sepas que nada más que una nube
está esperando a que se tuerza el silencio
para dejar caer su habitual lluvia
de media noche.

f.- Quizá no sepas que estas postales
se escriben en versos,
porque no hay nada más triste
que escribir postales en silencio
sin ningún destino ni dueño
humedecer los labios cerrar los sobres
y arrojarlos al viento.

martes, 15 de diciembre de 2009

>FLACA

>
Recuerdo todos los sombreros que quiero tener y mi sombrero, uno que no es de Joaquin pero que ha pretendido serlo desde que yacía en un maniquí, ahora de vez en cuando se dibuja en mi cabeza y otras en el cajón penúltimo de mi cómoda de madera, donde a oscuras desaparece de mi vista con otras cosas.Como el cuaderno donde tengo coleccionadas frases bonitas dichas por muchas personas, desconocidas, conocidas, mías, nuestras. Hoy sólo quiero escribir siete frases de personas conocidas,algunas tal vez mías:

-Lunes:Te estaré esperando desde hoy.
-Martes:Un beso y paz.
-Miércoles: Te regalo el sol de los andes.
-Jueves: Algún día malgastaremos el tiempo juntos, comiendo chocolates.
-Viernes: Aún no logro encontrar cual es la distancia entre tu y yo.
-Sábado: Mi flaquita.
-Domingo: Los lunes ya me siento bien.

Pd: Y ese tierno adjetivo posesivo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

>Semáforo

>
Los autos pasaban mientras ellos se miraban, ella lloraba y él parecía triste. Ella de rato en rato desviaba su mirada hacia la pista y observaba los letreros de los carros, en uno de esos tal vez se marcharía. Él por su parte la miraba con ternura paternal y ella lo miraba con nostalgia. Supe que ella se marcharía en un carro de la linea X cuando el auto de esta linea se quedó estacionado frente a ellos y él le habló, ella volteó el rostro hacia él, y fingieron no haberlo visto, hasta que el semáforo por fin tomó el color deseado. Se quedaron parados un rato y luego se abrazaron, ella lloró y él la consoló. Entonces me di cuenta que se estaban despidiendo. Luego entendí que esa escena no era el final, entendí que esa escena era el comienzo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

>Silban...

>
Silban a veces las sombras y juegan los colores pintándote de amarillo, y juegan también las palabras que aún no se han dicho. Él es como las hojas secas y su pelo huele a otoño en sus tardes más amarillas. No sé si de niño quiso ser pintor o artista,abogado o ingeniero, o si jugó con lodo, no sé cuales fueron sus pesadillas ni sus sueños. Una vez jugamos a ser amigos,y aveces parece que algo más, fue ayer o pudo ser mañana, también nos hemos prometido cosas, yo alguna  una moneda que recorra el tiempo y el mundo en una vuelta, en dos tal vez, y a lo mejor en una de esas, nos detengamos a tomar un café con la tranquilidad que extraño, con la paz y el silencio cómodo como el más humilde gesto de sinceridad. Como el de ahora, como el de mañana, como el sueño después del sueño, como el te quiero después del te quiero y como este breve y dulce segundo de ingenuidad.
Fotografía: Robert Doisneau

martes, 8 de diciembre de 2009

>Muda

>
"Que no vuelvan las flores, que se deshagan sus pétalos,
que se pierdan fugases, que no aparezcan ni en sueños."

Fotografia: Bill Brandt

lunes, 7 de diciembre de 2009

>
Es a veces como un fantasmita que deja notitas escritas en el espejo donde se lava la cara cuando despierta, es también y a veces algún verso que lee, hace poco dijo “mi” y saltó como un niño jugando en la carretera. Salta y baila dando vueltas de cisne con la música que nace de espacios vacíos llenos de vida y certeza, pero es una melodía que aun no termina ni empieza. Y entre adjetivos posesivos piensa y suspira, se le hace un hueco profundo y bonito entre el pecho y la inmensidad, y se hace tan profundo como la distancia y como la sonrisa se que se dibuja en el techo. Las sonrisas más bonitas, las inoportunas que nacen si pedir permiso ni consultarle al tiempo. Las paredes dejan de ser cuadradas y se hacen blandas o tal vez son sus manos traviesas y ansiosas por desvanecer espacios. Aveces sonríe diciendo cosas bonitas o tal vez algo muy parecido, en uno de esos días que no son uno más, si no que se disponen a ponerse otro nombre: el titulo de alguna canción, de alguna película o de alguna caprichosa sonrisa. Este lunes por ejemplo entre algunas canciones, algunas sonrisas,algunos juegos, algunas cosquillas y algunos bailes con pasos desconocidos que sin pensarlo los pies recorren, lunes dejó de llamarse lunes para ponerse otro nombre.

viernes, 4 de diciembre de 2009

>Aquel Viento

>
Inquieta ha vuelto a dar vueltas por las calles y a ver bicicletas haciendo sombras en la luna y le ha devuelto la emoción de los primeros años, en los que solía dar los emotivos y sinceros pasos. Pasos de niño, los que que se dan en falso. La emoción ha traído consigo tembleques piernas e inquietos brazos, es el destino? se pregunta Inquieta. Tal vez los minutos desde hoy son todos retales traídos por el Viento inmisericorde y a la vez primoroso, que a veces sin darnos cuenta nos lleva y trae, y mientras el viento juguetea travieso con su pelo ella se pregunta “Quién sabe”. El viento carente de respuestas precisas, tal vez no tenga mayor poder que el de susurrar a sus odios lo que ella desea con cariño. Se hace una cola en el pelo sonriendo y se dice “no es momento de hacerle preguntas al destino”. Pero, de vez en cuando, ella piensa quien no interroga al destino o al viento "el porqué, de cuando alguien viene, el porqué de cuando alguien se va". Se preguntan todos con dudas, los de virtudes imprecisas, los de virtudes fieles y sobre todo los de almas difusas.

Fotografía: Grafitti Bansky

lunes, 30 de noviembre de 2009

>Hojas de Hierba - W.W

>
Raúl e Imperfecta solían salir a caminar en las mañanas por el puente largo que separa su casa del lago. El apestoso lago donde nadan bicicletas manejando niños y aviones confundidos se estrellan sin medir fronteras. Raúl estaba hecho de cometas, de hojas de colores sepias, de residuos de cintas de casettes de música serena, de hierba otoñal y de tristeza. Imperfecta estaba hecha con cierto encanto de flores nuevas nacidas en cuaresma, del encanto de los ojos inmóviles de las muñecas tristes empolvadas en la alacena, de los miles de colores de las cortinas hechas por piezas, por la sonrisa de las margaritas y también estaba hecha de tristeza. Leían juntos aquel día Hojas de Hierba, y en cada párrafo elevaron las hojas en forma de corazón como milagro de primavera, escuchando millones de voces, viendo miles de rostros y cabezas, y al apestoso lago cubierto de polvo de estrellas. Tímidos y tiernos comían cada hoja, sin importar cuán etérea era la belleza de los vientos que los rodeaban y aquel lago alimentado de poesía, entendiéndose, por fin, a sí mismos, eternos como cada línea excelsa e incesante de las Hojas de Hierba.

domingo, 29 de noviembre de 2009

>Hay fuentes

>

La historia comienza en el mar. Es una historia un poco de amor, un poco de casualidad. Y termina en un respiro condensado en cada arteria que se repite de modo infinito en el silencio de sus oídos y en el secreto de su corazón, que se incorpora al secreto de su voz. Hay fuentes infinitas en su garganta oscura y jadeante, que pide muda que se condense en el cielo las letras talladas en su garganta. Se imagina frases como olas, susurrando temerosos e inseguros te amos, entre la mansa y acobijante lluvia que llueve sólo en sus manos. Dulce ceremonia de tardes coleccionables en hojas, notas y melodías suaves. Esta vez la palabra es su ausencia y el silencio su presencia, ambas creadoras de la imaginación más poblada de labios hondos, asientos hipnóticos y parpados que descienden pidiendo noches y tardes eternas.Pasará.Pasará?.Pasará!.Pasará...

jueves, 26 de noviembre de 2009

>El tal vez

>
Ha imaginado sus labios dibujando flores blancas, sus ojos viajando por el mundo y unas manos sencillas, como alguna canción de las que me gustan y al imaginarlo todo me quedé dormida. Has besado unos labios entre líneas, he sentido un cosquilleo en el pecho y una extraña ansiedad. Mis manos han dejado de ser mías volando por tiempo inexacto lejos y yo he disfrutado el vaivén gracioso, porque no hay manera de enojarse con el tiempo. Porque he disfrutado mis sonrisas imprecisas, mis silencios temerosos, mis extrañas huidas y me lo he contado todo con detalles sonriendo a lo monalisa. Hay sido sólo comparables con la sonrisa de un ciego que sonríe a solas, una de aquellas sonrisas, de las que uno siente, valen por todas.

Fotografía: Grafitti Bansky.

martes, 24 de noviembre de 2009

>Remendra

>

En el armario trasero permanece, como guardián, su traje usado, aquel cuadriculado, ridículo y cautivante. Todo lo demás alrededor permanece vacío. Y la ausencia ha llenado de modo inofensivo y dulce los bolsillos del agrietado saco. Permanece ausente y presente el traje antiguo, en los momentos que Remendra abre la puerta, con cierto temor y nostalgia. Algunas noches ella no ha conseguido dormir y se revela la culpa del armario semivacío y de los cuadriculados cautivantes del traje antiguo que yace tranquilo, inconsciente y ridículo. Es que en otros tiempos Remendra habría sido capaz de hilvanar cuatro o cinco palabritas y luego regalarle sus oídos, para que a cambio el traje se vista de un rostro, de una boca, de unas manos… En otros tiempos. Ahora Remendra por las noches recuerda, recuerda, también ha intentado hilvanar más de cinco palabras entonándolas un poco más alto y lo ha conseguido, pero no ha conseguido encontrar más oídos. El traje sigue Vacío. Desecho el canje, el traje es sólo un traje.

Imagen: Grafiti Bansky

domingo, 22 de noviembre de 2009

>Galletas

>
He podido ser Elena, Leopoldo, Casilda, también he podido ser Maga, y soñar con ser algún personaje de Cortázar, imaginarme siendo algún Cronopio levantando las manos en la pista mareada y dejando los recuerdos regados en casa. Evitar llorar, fumar algún cigarrillo, intentar dormir para no despertar. He mirado el amor desde arriba y tuve miedo. He temido marcharme y he cuestionado mis propias palabras y me he quedado sin aliento. Me he sentido vacía y me he descrito líneas más abajo. Y entre todo esto Tú. Tú me has preguntado la pregunta de los coros, y he dicho “sí” y segundos más tarde me he acomodado en tu pecho con extraña nostalgia. Me he imaginado con el cabello de color lila, mi cabello es de color negro, en estos días no he vivido sólo he soñado. Te dije días antes, ya no. Y días más tarde me he descubierto sentada en el sillón nuevamente con cursis palabras y me he dicho a mí misma, no pasa nada. Aún no pasa nada. Pero en algún lugar algo se ha convertido en un tapiz lleno de manchas purpuras, en algo aún invisible. Pero me sigo repitiendo que aún no pasa nada. Para cuando no quede lugar en la alfombra yo planeo haberme marchado. Me han seducido algunos libros y me han hechizado algunas canciones y te he imaginado como un seductor de los años 80’, a Él lo he recordado con una radio vieja en un refugio gris, porque aquel que recuerdo, esté donde esté, convertirá su mundo en susurros desgastados pero enternecedores en una atmosfera tibia apunto de ser completamente fría, pero nunca más frio que eso. Las mañanas ya son más calurosas en contraste con los anuncios prenavideños, el sol ya promete un nuevo verano, y esa es una promesa tan impersonal como la que yo me he hecho frente al espejo. He visto también sin buscarlo las caras tiznadas de mi infancia y no he querido lavarme el rostro porque ha sido divertido bailar las canciones de ahora jugando a ser la de antes. El modo en que he visto por la ventana del combi ha variado y las calles también, las razones han sido muchas y las formas que han tomado las calles también. Uno de esos días la calle vista desde el combi fue de color gris nublado, mis lentes oscuros cubrieron algunas lágrimas saliendo de mis ojos, pero se descubrían en mis mejillas. El llanto es imposible de ocultar sobre todo de uno mismo, aunque no incluya lentes, calles, combis, pasajeros, ni las lágrimas mismas en la escena. El llanto toma formas inesperadas. Hoy es domingo, termina la semana y yo he terminado de besar, de escuchar,de bailar, de leer, de llorar y de coser una cortina de flores anaranjadas en un fondo blanco. Para los días que amanecen extraños por la ventana.

Grafiti: Bansky

viernes, 20 de noviembre de 2009

>Porfín LLora

>

Música, música, música y Elena baila. Tras el espejo se baja el mundo este viernes silencioso.Los recursos para amar no se le han agotado,piensa mientras baila, pese a que ayer se rompió el corazón con un golpe tal dulce como la miel, dice la canción en tono irónico, pero Elena baila.Mientras repasa algunos recuerdos se siente mareada, porque por primera vez no se ha sentido víctima ni victimaria.Esta vez todas las canciones que Elena escucha hablan de Elena. Esta vez las canciones dicen todo para que ella no diga nada. Para y se observa un momento, un hueco en el estomago intenta absorberla desde el pecho, hasta la garganta atorada, pero aún sonríe sosegadamente infeliz por la música.La música sigue sonando pero Elena ha dejado de bailar ya desde hace un buen rato. Elena se ha quedado quieta observadose, fea, bonita, fea, bonita, triste, tranquila, triste, bonita, sola, triste, serena, triste, empieza, termina. Al final tiembla porque está a punto de acabarse la última canción del casette y después de eso viene el silencio.Esos cortos segundos de silencio, este viernes, le restarán vida y puede que desaten en ella un llanto a pulmón desde el hueco que le quiere absorber hasta la angina de pecho que le dejó interpretar a dúo, por largo tiempo, la sonatina de versos e inversos, de agostos y marzos desahuciados de ayer.Se acabó la última del las canciones que hicieron que Elena se baje el mundo. Se hace el silencio, el mundo sube y Elena porfín llora.

Fotografía: E.J Bellocq

lunes, 16 de noviembre de 2009

>Miedo

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Quiero salir agitando los brazos en la lluvia con gestos hilarantes (como me los he imaginado) con asaltos de vida y constancias de regreso. Sin miedo a volver. Hoy tengo ganas de estar triste. Le he temido a las despedidas no sé desde cuando. Pero les temo. Debió ser desde la primera vez que me sentí sola. Tal vez fue aquel martes. O aquel día de la semana que no recuerdo, porque era muy niña. Todo esto, porque me asustan los recuerdos. Y el repaso triste de cada uno de ellos. Porque nunca aprendí a marcharme por completo sin llenarme los ojos con bolsitas de té, revisando uno por uno los boletos vencidos e inservibles. Así son las despedidas, y así soy yo, cobarde como una arañita escurridiza, que teme tomarse el tiempo para zurcirse el pecho después de marcharse. Porque también le teme al tiempo, en noches como esta. Lamento sentirme cobarde y triste. Lamento tener miedo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

>Leopoldo

>
Leopoldo sabes qué? Todavía, aún. - Y cómo está la ciudad?-Más desgastada, puedes ver las rendijas torcidas en la catedral y escuchar los curiosos sonidos que hace la gente al cantar. - Cantos gregorianos? -No,rezos desesperados y otros indiferentes. Los que se dicen en voz alta, sólo hacen bulla y se vienen hacia las rendijas, huecos. Pero los que se susurran, se escuchan débiles y suaves. -Como la música?. -No, como las palabras: “Leopoldo te extraño”. “Te extraño los sábados de paredes sucias y de balcones opacos. Te he puesto nombres de tragedia lírica y de días de la semana. Pese a kilómetros de distancia que ha recorrido la mano izquierda del reloj.Te extraño”.- Como está el clima por allá, la gente sigue bebiendo café? -Claro que sí, y la gente se sigue haciendo preguntas sin formular deseos, viviendo momentos de minucias por grandezas, los hombres siguen usando corbata y las mujeres siguen llevando collares de cuentas. Hace frío. – Por acá he visto hombres vulgares frente a ordenadores vulgares, leyendo cosas vulgares. –A Gonagall? -Yo he leído a Cortázar y a Onetti. A Bolaño y sus Putas Asesinas. -Eran otros tiempos. -Cuáles? -Los nuestros. -Son los mismos nada ha cambiado excepto tu gesto. -Cuál gesto. - Estático y quieto, plano también. -Que te puedo decir.Las fotografías nunca podrán resumir, pueden mentir, triunfar, hacer lo triste: Bello. Figurarse a veces como espejo y jugar con nuestra nostalgia infantil. Pero sólo eso. - Yo te miro a veces y pienso como no has cambiado nada. Y ya no eres olvido. A veces no te recuerdo nada, pero me pilla la sorpresa de tu encuentro en el estomago, con un cosquilleo y después me encojo de hombros hilando una sonrisa, escuchando alguna canción que nace desde las tripas. Casi siempre una canción.- Las canciones son peligrosas como el pasado, se disfrazan de jolgorio y ritmo, de danza y melodía detrás del oído. Las personas,extrañan, añoran y bailan, yo bailo creyendo que algún día volveré o que iré.

Leopoldo y María siguieron hablando. Hablando como quien teje un mantel al mismo tiempo que ríe, llora, recuerda, piensa,imagina, besa perdones, susurra deseos y dice Te amos, en dos conversaciones, donde se escuchan las palabras que se dicen y las que se quieren decir.

viernes, 13 de noviembre de 2009

>Migajita de Pan

>
Todo es culpa de un par de canciones que no puede dejar de escuchar, de una mañana resfriada y de un verso triste. La extrañó. Te extrañará siempre un rato. Un ratito pequeño congelado y tibio. Nunca la había extrañado un viernes trece, tan temprano. A veces no la recuerdo con tanta frecuencia. Pero está escondida como una migajita de pan que ha caído a la mesa, en un libro, en una canción con la que da una vuelta rápida, como toda su vida, y en alguna canción muy suave de sonidos bajitos como sus pequeños oídos, como sus inescuchables palabras que intentaron cantar. Como el sueño después de la tarde y como sus cabezas escondidas entre las almohadas intentado despertar.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

>Casilda

>

Casilda podría encontrar más tarde en el mercado pequeñas frutillas y le recordarán a él, extrañamente a él. Y le haría pensar que es feliz. Con sólo mirar esos frutos rojos. Fresas, muchas fresas, en el puesto de siempre, con la mosca inquieta jugueteando en la fresa mas roja. Y con el casero apagado, sentado en su misma silla. Pero Casilda se concentra en las fresas, en las hojas verdes y en la gente que pasa a su lado. Y que la mira. Porque hoy, está vestida de plastilina, se lo dijo el espejo de metro y medio que tiene en su cuarto y que aún no ha roto, porque Casilda suele romper los espejos con frecuencia, es muy distraída e inquieta como la mosca que rodea la fresa. Casilda siente que la gente la mira, están mirando sus grandes ojos, su cara de niña y su nueva ropa , que segun le ha dicho el espejo, es su ropa mas bonita. Ha sonreído encandilada camino a su casa, sin las frutillas del mercado, porque no tiene hambre, de tanto amor se le han encogido las tripas. Casilda cuando se viste de plastilina pierde el hambre, mira embobada las fresas del mercado, se mira al espejo y vuela como la mosca que ha jugueteado con la frutilla. Casilda enamorada arroja toda la ropa de tela por la ventana y en su ropero deja solo plastilina.

(pobresita?)

martes, 10 de noviembre de 2009

lunes, 9 de noviembre de 2009

>Buenas noches

>
El sol se filtra curioso por las ventanas y tiene nombre de mujer. Desnuda y fría ilumina tristemente el suelo, ese suelo también helado y Doménica espera que ya todo se ponga oscuro creyendo que ha dejado de amar. De amarlo. Pero le dice te Amo. Y funciona bien. Pero se viven extraños los domingos y las tripas se le encogen. No es feliz. Aquello podría ser sólo el frio de las ventanas o el frio de la estación. Pero las tripas de Doménica suben hasta el pecho y luego descansan en su cuello, adentro, produciéndole un nudo y otro nudo y más nudos indesatables, pero extrañamente se sujeta de ellos para no caer, para no caer llorando. Y los nudos de su garganta tienen sólida consistencia, pero le duelen ahí en la voz. A unos pasos ya de noche, Doménica se acerca a su oreja y le dice te amo, y es lo más desolador porque se lo ha dicho llorando, él la ha mirado y tampoco pudo contener las lágrimas.

Fotografia: Imogen Cunningham

domingo, 8 de noviembre de 2009

>Lavando la Ropa

>
Aveces agoniza a mil quinientos kilómetros de aquí. Y muere tras la puerta que ensordecen sus latidos. Pero es un juego de palabras y la pregunta del millón no escapa a la retórica de lo que escribo, ni a aquel extraño conocido. Que esconde las palabras en un cosquilleo entrometido, son esos cosquilleos que hablan y cierran la boca en los domingos en los que lava la ropa.

Imagen: Frank Plant

>Plastilina

>

Centímetro a centímetro le ganaba los colores a la calle, quien no iba a querer mirarla si iba vestida de plastilina. Por el sol y las aceras su falda se meneaba armonizando sus latidos, prendiendo primaveras de domingo, que tras cerrar la puerta sus ojos apagaban encendiendo un cigarrillo.


jueves, 5 de noviembre de 2009

>Peligroso Pop!

>
Me dueles en la
cabeza!
Y andaba toda descreída! y con ausencia de sueño! con ganas de olores y de sabores! de algún cigarrillo!de medias de rayas y de grandes botones! de espejos difusos! de canciones paganas y de muchos colores!

>Otto!

>

Ha sentido leves cosquilleos de vez en cuando y le han dicho que aquello aún no se ha ido. Entre esa amplia variedad de veredas, era cierto aun estaba. Y Él a su costado preguntándole cosas con el dorso de la mano y ella respondiéndolas tácitamente con los labios. Claro que también hay fotos, pero esas son estáticas no le han dicho nada. Él se ha sentado a su lado y han mirado una película sin importancia de aquellas que pasan a ser irreconocibles en ese mundo donde ella guarda las cosas trascendentales, las que la emocionan; pero tampoco ha esquivado la sonrisa cuando él hizo algún comentario tierno. Entonces entre esa gran bulla, banalidad y vacío, ella siente que aún lo quiere, aunque sea otoño. Tal vez otoño es sólo el inicio.

Fotografia: Willian Eggleston

domingo, 1 de noviembre de 2009

>Sueño

>

Hoy tengo ganas de puertas sencillas, de madera, sin relieves lujosos, solamente barnizadas. Es como mi enésimo momento en blanco y de franca sencillez. Junto todos mis nudillos y toco la puerta solamente para reposar. Y regalo mis oídos a alguien que se apellide Olivetti, que se llame Segismundo, Doménico o Sebastián Sánchez. A nadie más. Y los encuentro uno por uno. Junto todas mis canciones y las notas del do agolpadas en la lamparilla de mi mesita de noche que cruza inocentemente los destellos de los ojos de Olivetti, de Segismundo, de Doménico y de Sebastián. De Sebastián Sánchez. Y alumbra todo con excelsas felicidades, con monedas y reversos de las monedas. Con sonrisas y con sonrisas de canciones. Y se cuentan de todo, cuentan los pimientos de la cena anterior, cuentan el número de las frutillas del mercado, las natillas de la leche, las pepitas del limón y las ovejitas de la granja. Mientras la luz sonríe. Y los demás duermen. Y al final yo también.

Fotografía: Robert Doisneau

jueves, 29 de octubre de 2009

>Pop

>
Andamos bailando nada más porque es viernes y porque llevamos prendas muy coloridas, una canta una canción muy pop y la otra da vueltas con una canción indie, country, blues y jazz de los inicios de los 90 desde una radio vieja, ella baila por un amor que se fue y yo bailo por un amor que vino y las dos bailamos muy parecido.

miércoles, 28 de octubre de 2009

>El des...

>

Quiso comer solamente las galletas y mientras las comía dejó algunas envolturas olvidadas en el tiempo puente de su amigo. Su amistad es un faquir y su mente es de aguja de noches sin dormir. Sus palabras son dulces y ácidas, pero las sabe corregir, conmigo hoy no lo ha hecho, tomo sus palabras de dolor de cabeza y de tiempo perdido pintando su cabello de blanco, de un blanco bonito. Porque me han dejado algunas letras serias flotando, pero otras caminando por el cuarto con zancos. Mi amigo cree que casi nadie lo puede oír, reniega a veces de su tiempo y nunca ha pronunciado adjetivos posesivos mientras yo practico sonrisas de perfil. Aún cree que sus pasos van dejando huellas de retroceso pero sabe corregir algunos segundos con una laptop y un poquito de egoísmo para ser feliz. Yo no entiendo mucho de lo que me habló alguna vez. Permanezco con un gesto gracioso y un juego de huequitos oculares. Él ahora no tiene ganas de volar tiene ganas de escribir. Así poco a poco empezó a parecerse a mí: cuando dice palabras amables y dibuja gestos bonitos en su pecho sin zurcir.

Fotografía: Robert Doisneau