miércoles, 30 de diciembre de 2009
Aún así
>Hubo un tiempo
lunes, 28 de diciembre de 2009
>Marcharse es...
viernes, 25 de diciembre de 2009
>Sucedió una Noche
domingo, 20 de diciembre de 2009
>Duerme
miércoles, 16 de diciembre de 2009
>Postales
martes, 15 de diciembre de 2009
>FLACA
domingo, 13 de diciembre de 2009
>Semáforo
jueves, 10 de diciembre de 2009
>Silban...
martes, 8 de diciembre de 2009
>Muda
lunes, 7 de diciembre de 2009
viernes, 4 de diciembre de 2009
>Aquel Viento
lunes, 30 de noviembre de 2009
>Hojas de Hierba - W.W
domingo, 29 de noviembre de 2009
>Hay fuentes
La historia comienza en el mar. Es una historia un poco de amor, un poco de casualidad. Y termina en un respiro condensado en cada arteria que se repite de modo infinito en el silencio de sus oídos y en el secreto de su corazón, que se incorpora al secreto de su voz. Hay fuentes infinitas en su garganta oscura y jadeante, que pide muda que se condense en el cielo las letras talladas en su garganta. Se imagina frases como olas, susurrando temerosos e inseguros te amos, entre la mansa y acobijante lluvia que llueve sólo en sus manos. Dulce ceremonia de tardes coleccionables en hojas, notas y melodías suaves. Esta vez la palabra es su ausencia y el silencio su presencia, ambas creadoras de la imaginación más poblada de labios hondos, asientos hipnóticos y parpados que descienden pidiendo noches y tardes eternas.Pasará.Pasará?.Pasará!.Pasará...
jueves, 26 de noviembre de 2009
>El tal vez
martes, 24 de noviembre de 2009
>Remendra
En el armario trasero permanece, como guardián, su traje usado, aquel cuadriculado, ridículo y cautivante. Todo lo demás alrededor permanece vacío. Y la ausencia ha llenado de modo inofensivo y dulce los bolsillos del agrietado saco. Permanece ausente y presente el traje antiguo, en los momentos que Remendra abre la puerta, con cierto temor y nostalgia. Algunas noches ella no ha conseguido dormir y se revela la culpa del armario semivacío y de los cuadriculados cautivantes del traje antiguo que yace tranquilo, inconsciente y ridículo. Es que en otros tiempos Remendra habría sido capaz de hilvanar cuatro o cinco palabritas y luego regalarle sus oídos, para que a cambio el traje se vista de un rostro, de una boca, de unas manos… En otros tiempos. Ahora Remendra por las noches recuerda, recuerda, también ha intentado hilvanar más de cinco palabras entonándolas un poco más alto y lo ha conseguido, pero no ha conseguido encontrar más oídos. El traje sigue Vacío. Desecho el canje, el traje es sólo un traje.
Imagen: Grafiti Bansky
domingo, 22 de noviembre de 2009
>Galletas
viernes, 20 de noviembre de 2009
>Porfín LLora
Música, música, música y Elena baila. Tras el espejo se baja el mundo este viernes silencioso.Los recursos para amar no se le han agotado,piensa mientras baila, pese a que ayer se rompió el corazón con un golpe tal dulce como la miel, dice la canción en tono irónico, pero Elena baila.Mientras repasa algunos recuerdos se siente mareada, porque por primera vez no se ha sentido víctima ni victimaria.Esta vez todas las canciones que Elena escucha hablan de Elena. Esta vez las canciones dicen todo para que ella no diga nada. Para y se observa un momento, un hueco en el estomago intenta absorberla desde el pecho, hasta la garganta atorada, pero aún sonríe sosegadamente infeliz por la música.La música sigue sonando pero Elena ha dejado de bailar ya desde hace un buen rato. Elena se ha quedado quieta observadose, fea, bonita, fea, bonita, triste, tranquila, triste, bonita, sola, triste, serena, triste, empieza, termina. Al final tiembla porque está a punto de acabarse la última canción del casette y después de eso viene el silencio.Esos cortos segundos de silencio, este viernes, le restarán vida y puede que desaten en ella un llanto a pulmón desde el hueco que le quiere absorber hasta la angina de pecho que le dejó interpretar a dúo, por largo tiempo, la sonatina de versos e inversos, de agostos y marzos desahuciados de ayer.Se acabó la última del las canciones que hicieron que Elena se baje el mundo. Se hace el silencio, el mundo sube y Elena porfín llora.
Fotografía: E.J Bellocq
lunes, 16 de noviembre de 2009
>Miedo
domingo, 15 de noviembre de 2009
>Leopoldo
Leopoldo y María siguieron hablando. Hablando como quien teje un mantel al mismo tiempo que ríe, llora, recuerda, piensa,imagina, besa perdones, susurra deseos y dice Te amos, en dos conversaciones, donde se escuchan las palabras que se dicen y las que se quieren decir.
viernes, 13 de noviembre de 2009
>Migajita de Pan
miércoles, 11 de noviembre de 2009
>Casilda
Casilda podría encontrar más tarde en el mercado pequeñas frutillas y le recordarán a él, extrañamente a él. Y le haría pensar que es feliz. Con sólo mirar esos frutos rojos. Fresas, muchas fresas, en el puesto de siempre, con la mosca inquieta jugueteando en la fresa mas roja. Y con el casero apagado, sentado en su misma silla. Pero Casilda se concentra en las fresas, en las hojas verdes y en la gente que pasa a su lado. Y que la mira. Porque hoy, está vestida de plastilina, se lo dijo el espejo de metro y medio que tiene en su cuarto y que aún no ha roto, porque Casilda suele romper los espejos con frecuencia, es muy distraída e inquieta como la mosca que rodea la fresa. Casilda siente que la gente la mira, están mirando sus grandes ojos, su cara de niña y su nueva ropa , que segun le ha dicho el espejo, es su ropa mas bonita. Ha sonreído encandilada camino a su casa, sin las frutillas del mercado, porque no tiene hambre, de tanto amor se le han encogido las tripas. Casilda cuando se viste de plastilina pierde el hambre, mira embobada las fresas del mercado, se mira al espejo y vuela como la mosca que ha jugueteado con la frutilla. Casilda enamorada arroja toda la ropa de tela por la ventana y en su ropero deja solo plastilina.
(pobresita?)
martes, 10 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
>Buenas noches
domingo, 8 de noviembre de 2009
>Lavando la Ropa
>Plastilina
jueves, 5 de noviembre de 2009
>Peligroso Pop!
>Otto!
Fotografia: Willian Eggleston
domingo, 1 de noviembre de 2009
>Sueño
Hoy tengo ganas de puertas sencillas, de madera, sin relieves lujosos, solamente barnizadas. Es como mi enésimo momento en blanco y de franca sencillez. Junto todos mis nudillos y toco la puerta solamente para reposar. Y regalo mis oídos a alguien que se apellide Olivetti, que se llame Segismundo, Doménico o Sebastián Sánchez. A nadie más. Y los encuentro uno por uno. Junto todas mis canciones y las notas del do agolpadas en la lamparilla de mi mesita de noche que cruza inocentemente los destellos de los ojos de Olivetti, de Segismundo, de Doménico y de Sebastián. De Sebastián Sánchez. Y alumbra todo con excelsas felicidades, con monedas y reversos de las monedas. Con sonrisas y con sonrisas de canciones. Y se cuentan de todo, cuentan los pimientos de la cena anterior, cuentan el número de las frutillas del mercado, las natillas de la leche, las pepitas del limón y las ovejitas de la granja. Mientras la luz sonríe. Y los demás duermen. Y al final yo también.
Fotografía: Robert Doisneau
jueves, 29 de octubre de 2009
>Pop
Andamos bailando nada más porque es viernes y porque llevamos prendas muy coloridas, una canta una canción muy pop y la otra da vueltas con una canción indie, country, blues y jazz de los inicios de los 90 desde una radio vieja, ella baila por un amor que se fue y yo bailo por un amor que vino y las dos bailamos muy parecido.
miércoles, 28 de octubre de 2009
>El des...
Quiso comer solamente las galletas y mientras las comía dejó algunas envolturas olvidadas en el tiempo puente de su amigo. Su amistad es un faquir y su mente es de aguja de noches sin dormir. Sus palabras son dulces y ácidas, pero las sabe corregir, conmigo hoy no lo ha hecho, tomo sus palabras de dolor de cabeza y de tiempo perdido pintando su cabello de blanco, de un blanco bonito. Porque me han dejado algunas letras serias flotando, pero otras caminando por el cuarto con zancos. Mi amigo cree que casi nadie lo puede oír, reniega a veces de su tiempo y nunca ha pronunciado adjetivos posesivos mientras yo practico sonrisas de perfil. Aún cree que sus pasos van dejando huellas de retroceso pero sabe corregir algunos segundos con una laptop y un poquito de egoísmo para ser feliz. Yo no entiendo mucho de lo que me habló alguna vez. Permanezco con un gesto gracioso y un juego de huequitos oculares. Él ahora no tiene ganas de volar tiene ganas de escribir. Así poco a poco empezó a parecerse a mí: cuando dice palabras amables y dibuja gestos bonitos en su pecho sin zurcir.
Fotografía: Robert Doisneau