lunes, 19 de julio de 2010

>Botón

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Sus lentes causan risa, pero si se los quita le quedan los ojos desnudos y dan ganas de llorar. Lo que incomoda no son sus ojos, es su gesto. A su sonrisa triste me remito. Y es por el terrible dolor de espalda que le produce la compañía. Tamaña rareza, la de sus medias blancas, carmesí pintado y uñas con la manicure mal hecha. Qué díficil la compañia, la de Clo. Y claro que ha pensado en cambiarla por la soledad, ya se siente bastante resentida la última vertebra de su columna dorsal, tener que cargar con tanta gente a cualquiera le produce malestar, se queja.
Saca de su maletin de color de pan tostado: hojas, cintas, cartas, chucherías, que remilgadas en el maletín no veían la luz hace mucho, las saca, las pone en la mesa, las mira, y se queja. Las hecha todas a una bolsa y se deshace de todas ellas. Ya, ya no queda nada. Haber, ya?, prueba su espalada, no, no ha funcionado, todavia le duele. Qué compleja la compañía de Clo, no se va. No sabe cómo se hace para renunciar a ella.

Fotografía: Moyra Peralta

jueves, 15 de julio de 2010

>Sólo aveces

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No importa quién sea ella. Ahora mismo se pregunta el porqué de su ausencia. Y se pregunta, también, si a eso se le llama extrañar. No interesa quién sea ella. En su mesa de noche está aún en papel de regalo, la boina que llegó de Lima, bordado escocés...y presencia esquiva, presencia esquiva? otra vez, ha confundido las frases y los sentimientos. Eso es querer?. No importa quién sea ella, aún así, intenta que todo sea fácil, no quiere cruzarse con él nunca en ningún pasillo, pero también quiere encontrárselo mil veces y una más. Un abrazo, ninguno y uno más. Pero con tranquilidad vive la agonía de la nada en privado. No importa quién sea ella, de vez en cuando y por las tardes,le aparece la manía de descubrir cómo es que los fantasmas torturan, en la misma medida que alimentan. No importa quién, sí. Exacto, ella. Tiene el vértigo en el estomago cuando cruza la calle y la miran. Se le acerca el de los ojos chinos y le pregunta, y ella, sin importar quien sea dice no. Él se va aún esperanzado. No importa quién sea ella. No le provocan los sí. Llueve, llueve, y ella saca un paraguas de varios colores, de esos que caben en un bolsillo.

martes, 6 de julio de 2010

>"(...) Y sé muy bien que no estarás ,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, ese rio de calles y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti."
Julio Cortázar. "El futuro"




Había dado la vuelta cien veces y habia mirado por la ventana del taxi otras veinte más, había respirado y tenido cuenta de ello unas diez veces mientras me imaginaba la paz, y recordaba con nostálgica alegria los mundos extraños de Cortazar, la magia de un cronopio/cronopio! y sus ojitos, y sus bracitos al sol, su cajetilla de fósforos y su miedo a encontrar un mundo al revés, de cabeza, qué ternura. Qué inocencia. Qué alegria. Había imaginado de vuelta a casa al señor con Barba imaginando. Al gato de rayas grises mirandolo, habia imaginado su Paris frio, y su otoño desolado, su poesía pegada en paredes llanas, en afiches despegandose, en palabras rotas y perdidas, casi olvidadas, que existieron, y vuelven sin avisar/ como un acto de magia.