a mi me gustan los viajes en los que duermo mucho, esos que no implican levantarse temprano con el peso de las almohadas en los ojos, a mi me gusta dejarme rodar al borde de la cuesta, mientras suena alguna melodía medio-triste, yo pensaba que sería magnifico si alguna vez alguien lograse captar esas ondas de sonido que parecen devorar la muerte, pero que sólo son melodías tristísimas y hermosas, y pudiese venir a contarme una historia que me sacase de la cuesta. Yo aveces me paseo como una bolsa que va cortando el aire, yo creía que sería magnifico si alguna vez alguien logra entender el viento que me mueve y entiende que soy experta en llanto pero que nunca lloro con gracia, ni me veo bonita, que lloro por miles de cosas que siempre son una sola, lloro cuando entiendo que nada es peor que la nada y pierdo mis caballos de fuerza, y caigo como bolsa sin viento en el piso, yo creía que sería magnifico si alguien alguna vez se volviese mi refugio favorito para esas caídas, cuando las palabras se vuelven mis heridas de guerra y mi corazón un cocodrilo, para cuando mi cuerpo se flexiona, desciende y se quiebra.