miércoles, 24 de febrero de 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

>Fotomatón

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Tenían en sus manos el poder de congelar el momento. Ese maldito momento. El poder de detener el tiempo. Maldito tiempo. Tenían en sus manos el instrumento que haría que aquel fragmento de segundo durara casi una eternidad. Es probable que más que su propia vida. Y entonces buscaban el lugar ideal para que fuera el escenario de tal acontecimiento. El fondo del milagro. Y escogió ella, un lugar lleno de flores amarillísimas que contrastaban a la perfección con su blusa roja y su jean azulado, y se paró frente a las flores, se arregló un poco el pelo, se secó el sudor, se acomodó la blusa, puso sus manos en la cintura, ladeó la cadera un poco, y entonces se hizo la sonrisa, la más perfecta de las sonrisas, la más fingida también, pero qué bien fingida, sus labios rosados mostraban casi todos los dientes, y sus mejillas encogidas la hacían verse feliz. Quién sabe, si logró alguna vez sonreír así, sin fingir. Pero para el momento ahí estaba ella, sonriendo frente a las flores amarillas. Uno, dos, tres, la foto fue tomada. El momento fue capturado, eternizado, el milagro estaba hecho. Pero el nudo continuaba en su garganta, aquel nudo invisible ante la cámara.

martes, 2 de febrero de 2010

>Tiovivo

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Virtudes es la esposa que traen los recetarios de cocina en la contraportada. Prepara la crema catalana como nadie, plancha la ropa con extremo cuidado y sonríe mientras saluda a Joaquín y le indica que el desayuno está preparado. Joaquín le da un beso y se marcha. Virtudes lo despide, resignada.

Joaquín presume de tener la esposa y amante perfecta. La amante se llama Luciana y cumple un papel importante los domingos y feriados.

Carlos acaba de conocer a una actriz que vive en España y está de paso por este país, se toman un café. Y cuando están a punto de pedir el postre él le pide que no se marche.

Laura hoy le dijo a Sandro que no le apetecía salir, Sandro colgó el teléfono y se quedó inmóvil pensando lo peor. Laura colgó el teléfono y salió a caminar.

Hoy mientras veían una película David le dijo a Alma que la quería, y ella le respondió que también lo quiere. David se lo dijo porque se recordó treinta años atrás, con una chiquilla que le regalaba sus sonrojos ante sus versos de ebrio. Alma se lo dijo porque recordó a un joven que ebrio iba a su casa a recitarle versos. Después de decirse “te quiero” volvieron al presente, sin sonrojos y más sobrios que en todas sus vidas.

Jana hace semanas lleva escribiendo una carta que enviará hoy. En esa carta envía su corazón y seguramente uno que otro órgano vital más, a alguien que alguna vez existió.

Roberto lleva un par de meses a solas con una colección de tontas canciones, con la esperanza de que eso haga que Lola no termine de marcharse.

Mariana y Javier, ayer se besaron. Hoy sólo se dijeron hola.

Y Alejandro está sólo. Como todos los demás.