martes, 25 de mayo de 2010

>Aquí una voz juega en el viento
esperando despertar
en tu pecho dormido
abandonando las sonrisas funerarias
que aún tristes
por las noches se transforman en colores
alzando vuelo
apagando el frio.

lunes, 17 de mayo de 2010

>...

>
Sé que si yo fuera ella también lo miraría mil veces.
Y zurciría mis miedos de colador.
Tomaría una mano (su mano)
Jugaría un juego bonito
en el que se aprende a bailar
contagiaría la magia
que nace por las tardes
y que no muere,
tomaría el amarillo que sobresale por la ventana
aprendería a remendar los sonetos tristes
y a dejar quietas las palabras.
Con la esperanza
que el cielo construya molinos
que mezan con dulzura la calma.

sábado, 15 de mayo de 2010

>Con olor a mandarina

>Estábamos locos.
Dos locos en flores color amarillo.
Yo volaba en sus alas y nunca le hablaba
porque aprendi a gritarle muy despacio al oido
era bueno hacer eso, al menos en aquellos tiempos
Estábamos locos y eramos zapateros
de los que nos son muy buenos
de los que rompen y gastan la suela
de los que remiendan y pegan el cuero
zurcen y despues, al rato
cuando todo queda mal hecho
sólo se rien y juegan.
Estábamos locos y no hay otra formade explicar lo que ocurría
Estábamos locos, además de arruinar zapatos pintabamos aceras
Y de oficio teníamos el de rellenar las plazoletas
que andaban pobres de gente, de vida y de palomas
Estábamos locos y nadie nunca nos pagó por eso
el gran favor al mundo, dos locos en una banca
acompañando al roble sólo y viejo
El roble sin embargo tampoco nunca agradeció.
Los zapatos mal remendados nunca fueron entregados.
Mis gritos en su oido tampoco fueron escuchados.
Las aceras pintadas fueron inocentemente pisoteadas.
Sus miedos de albañil nunca fueron consolados.
Es que, estabamos locos.
Y el final de esta historia
se mese en un un grafitti
pintado con colores
y olores inventados
con colores grillo ... y olores mandarina.

miércoles, 12 de mayo de 2010

>Le monde

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-Pese a miles de caídas desde los precipicios más altos, pese a las imprecisas palabras de un presente en montaña rusa, y el total desahucio de ayeres, aquí estoy, y aquí debe ser algún lugar se decía. Tenía un deber aquella noche, pero que ganas de fenecer en la primera caída a la almohada, en el primer parpadeo y en el segundo pensamiento, porque el primero ya no tenía remedio. Y se dice entonces así misma, maldito remedio. Amargo y espantoso, tiene esos colores de los colorantes vencidos. Es cuando se mira al espejo y escribe con el lápiz labial rojo pasión, hace poco había descubierto cual era el verdadero rojo pasión, no el carmesí, ni el rojo vino, ni el rojo centella, ni el rojo ocre, ni el rojo...en fin, ella, ya lo sabía. Y por eso se había vuelto su preferido para pintarrajear las paredes, los espejos y los bordes de la cama, todo ese tiempo que su voz había callado. Escribe entonces : Yace aquí la victima que ha robado, la ladrona de los pecados, la que ha abierto bares cerca a su corazón, la que tiene listo el cuchillo y tiene la mente fija que ya apuñala. Yace aquí la que no se atreve, porque sus ojos reclaman. Porqué se tiene que apuñalar a alguien mientras otro también nos apuñala. Es el capricho de los dioses, esto ya no lo escribía, lo pensaba. Entonces miró todas sus paredes y todos sus espejos, cuanta tontería escrita con lápiz labial. Entonces entona un bonito llanto, de esos discretos que se lloran cuando ya se ha llorando mil veces. Esos llantos que tatúan una arruga en el ojo, sólo de pena. Se limpió la lágrima del ojo. Cogió el teléfono , con todas las ganas de encontrar una estancia vacía al otro lado de la línea, pero le respondieron mucho más pronto de lo que creyó. Entonces con voz decidida, pronunció la frase de los escaparates: Tenemos que hablar. Cuando colgó el teléfono se regaló culpas y un par de balazos que no hicieron nada en un pecho hueco. Se recostó por fín en la almohada preguntándose si es así como se siente un asesino. Respiró habiendo descubierto un poco más el mundo, y sabiendo resignada que algún día alguien, también, la vendría a matar.

sábado, 8 de mayo de 2010

>Y a tu vuelta

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Y a tu vuelta trajiste más que un arco de triunfo, mucho más que el azúcar para el café y la aguja para coser. A tu vuelta trajiste el remiendo para los tiempos usureros que pasaron cobrando años, ahora nuestros alter-egos emocionados se sientan uno al costado del otro a enredar la madeja y a dejar correr las horas, para confundirnos más, hablando del amor metafísico, o dejándote robar un beso para adentrarnos más en el laberinto. A tu vuelta me trajiste más que el sometimiento al abosolutismo condenado sin fuerzas al enriedo, me trajiste de vuelta el aroma lleno de multas y complejidades absurdas, la hermosa y convulsionada emoción del romanticismo a punto de temerle a los días que se derraman a mi pesar. A tu regreso me quitaste el silencio prolongado, la soledad secreta, la intimidad con aires de duda. A tu refugio y vuelta me trajiste la clandestinidad y las respuestas turbias, las confesiones suspendidas en el aire y el corazón en el pecho. Mientras todo, sin darnos cuenta, se lo va llevando el viento. Hasta ese Te quiero.
Yo podría dejar mis pies abandonados y abandonarte, dejar de caminar, abandonar mi vestido desbordado,dejar de seguirte, para que no me sigan las palabras avasalladoras, y las miradas sin dueño que abren las venas , tu no sabes que yo podría ser un bastión de cursilerias, pero también de nada. A tu regreso trajiste no sólo las ganas mías de que te marches, trajiste los deseos inútiles de que te quedes. Trajiste el viento tibio de melancolía y la emoción por ver que pasaría si mi voz tal vez te hace falta o que remotamente el enigma tenga sentido. Y ahora está tu nombre del otro lado, ahora que mi voz toma ese torpe sonido a verdad y áspero sabor a miedo. Por descubrir y saber que más hay en tu ciudad. Por saber que más hay en la mía.

lunes, 3 de mayo de 2010

sábado, 1 de mayo de 2010

>...

>
No hay, no hay pastillitas para la felicidad. Aveces se escapa por la ventana de un taxi. O del colectivo que a diario te lleva a casa. Se escapa mientras miras por el espejo retrovisor y vez como vas dejando las calles estáticas, vez como eres tú el que se mueve y todo se queda allí, sin decirte nada, sin decirte adios.
Aveces la felcidad se esconde en una lágrima, no seas tontita dice Leopoldo, como la felicidad se va a esconder en una lágrima. Ahí se esconde mejor pues, poque nadie la ve. No seas tontita dice Leopoldo. Tambien se esconde en el pecho. Ay el pecho como juega, de modo que nada podemos hacer cuando late fuerte el corazón, o cuando el hormigueo se apodera de todo, llega a las manos que tiemblan un poquito y depues todo se junta en la garganta, ay la garganta la que no te deja hablar, no te deja pronunciar palabra, para eso están los abrazos. Y los abrazos cuando llueve? Y cuando llueve y no tenemos paraguas. Y cuando extrañamos a quien no tiene la menor idea de que se ha convertido en nuestros cinco minutos antes de ir a dormir. En el pasajero de sueños, en la sonrisa timida, en las ganas de salir corriendo de volar, el que no sabe, que cuando dice "hola" tu ya lo confundiste y soñaste todo. La felicidad tambien vienen en las tazas de te, no seas tontita dice Leopoldo, cómo van a venir en las tazas de te. Pues yo aveces busco su rostro en las tazitas de te, la felicidad se esconde en las ventanas grandes, en los muebles chiquitos, en los segundos criminales en los que uno se atreve a decir, sí! en los que uno se atreve a decirlo todo. O cuando las ganas de dejarlo todo han fracasado. Tambien abunda en la poca cordura, y entonces resulta que: la perdida de memoria + la caja dónde guardas todos los recuerdos (es igual) = a la felicidad, vez Leopoldo, que la felicidad se esconde tambien en el nudo que se forma en tu garganta. Por ejemplo, se puede regalar felicidad en una cajetilla de fósforos, y tambien cuando coges el menton de Domenica y le regalas un beso, sin que te lo pida. Ah pero la felicidad que te da unos dedos en el teclado, a metros, a kilometros de distancia es extrañisima, el teclado, los dedos, y el yo tambien te quiero. Vez Leopoldo la felicidad es una suma de elementos.
Por eso, justo ahora. Yo no sumo, sino resto. Porque faltan elementos. Y la felicidad seguramente está escondida en el cuadrado equivocado del calendario, lo pronostico yo para mañana, porque soy así de optimistaingenuasoñadora, lo pronostico con un bolso lleno de bostezos, y con este consquilleo entrometido saliendose por la boca, así que en cada seudonimo tambien escondo un poco de mi felicidad, vez que es mucha. Y yo nunca estoy atenta a las señales de transito, y sí, sí le temo a los escalones peligrosos, pero tambien me dibujo antes de salir,limpiando bien el espejo, justo en el labavo, una sonrisa,es que las pastillitas para la felicidad, esas que no existen, yo me las tomo con el té que me recuerdan a ti y al bonito sonido de tu risa.Y el espejo retrovisor que miro cuando subo a un taxi me recuerda que voy avanzando, y creciendo. Y entre tanto jugando y viviendo, llegando a lugares sin avisar, enamorandome con mucho miedo de llegar a la cursileria, y esperando, y cómo? pues mirando por alguna ventana grande, esperando a que aparezca la cordura y la pasión, con las agujas de tu reloj. Entonces te abrazaré y te regalaré una cajetilla de fosforos con los miedos callendose, y unas cuantas palabras cortísimas y simplisimas, ya sin código postal...010101010101010101010...