Los dos coincidíamos en que Bowie estaba un poco loco, pero cuando escuchábamos Starman nos quedábamos callados como si de pronto ese poema que nos recitaba Julian "leve leve, tan leve, que no sé ni quisiera saberlo" sonara una y otra vez. No se qué pensar ahora, porque así como Bowie tambien creíamos que todos los que hacían música indiepop estaban locos, aunque él tenia su habitación llena de posters de grupetes indies desconocidos, yo no entendía nada, menos ahora, cómo saber porqué nos gustaba tanto Bowie, o Starman, o porque a él le gustaban todos los poemas de moscas de bar y las canciones indies, no sé, mientras yo me preguntaba todo eso él luchaba por no ser un chico común y yo luchaba por no fijarme en sus ojos de plástico y no ponerle adjetivos a sus ojos grises, a sus ojos de parque, a sus ojos lejanos. A sus ojos, solitarios también.
viernes, 31 de agosto de 2012
O j o s d e p l a s t i c o
Los dos coincidíamos en que Bowie estaba un poco loco, pero cuando escuchábamos Starman nos quedábamos callados como si de pronto ese poema que nos recitaba Julian "leve leve, tan leve, que no sé ni quisiera saberlo" sonara una y otra vez. No se qué pensar ahora, porque así como Bowie tambien creíamos que todos los que hacían música indiepop estaban locos, aunque él tenia su habitación llena de posters de grupetes indies desconocidos, yo no entendía nada, menos ahora, cómo saber porqué nos gustaba tanto Bowie, o Starman, o porque a él le gustaban todos los poemas de moscas de bar y las canciones indies, no sé, mientras yo me preguntaba todo eso él luchaba por no ser un chico común y yo luchaba por no fijarme en sus ojos de plástico y no ponerle adjetivos a sus ojos grises, a sus ojos de parque, a sus ojos lejanos. A sus ojos, solitarios también.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Cheshire
¿No sabes qué es un golifordo volador? pues es uno igual a otros pero que aprendió a volar.Lo leí en un libro que encontré apiñado en un montón de hojas viejas con aquellas revistas Selecciones, desde entonces sorprendida por mi hallazgo me dediqué exclusivamente a leer, tiempo después ya sólo tomaba los libros para ponerlos en orden, uno tras otro, mecánicamente uno va, uno mas allá, en orden alfabético, en orden geométrico, en orden temporal, por autor, por titulo, por editorial. Me dediqué esos quince años a ordenar una gran mural lleno de historias con un comienzo y un final. Tanto que un día no sabía ni cuanto tiempo había pasado ni donde estaba, me encontré un día frente al mural de libros, -¿para ordenarlos?- No ahora quería leerlos, para encontrar algo, de pronto no hallaba nada, el peor momento de todos fue cuando me di cuenta que ni siquiera sabía que era lo que verdaderamente buscaba.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)