sábado, 30 de marzo de 2013


Aprendimos a esperar y amar los paraderos.
A leer libros y comprar el pan. Aprendimos a domesticar la soledad  hasta volverla sumisa y modesta. También aprendímos a ser como los elefantes que nunca olvidan. Y aprendimos a usar computadoras.  Pero fuimos realmente humanos cuando aprendimos a amar la música, a sostenerla y agitarla en el aire, hasta volvernos todos personas felices.





domingo, 3 de marzo de 2013

Tengo dos cajas


Dos cajas llenas de cosas que no quiero tirar a la basura:

Son dibujos inconclusos y amigables en hojas bond que intentan reconstruirse todas las mañanas con el sol. Son nueve pares de zapatos, que intentan disimular su corazoncito peligrosamente parchado, dieciocho pasadoras nuevas cubren la oscura intención del destino, es el saldo del tiempo. 

Las dejaré ahí un tiempo más, un  tiempo que se prolongue infinitamente, como el peso ligero de un recuerdo.

viernes, 1 de marzo de 2013

¿Cómo? Pues...


Es masomenos como un disco de música dentro de mi que gira infinitamente.

Y me hace feliz.