lunes, 28 de febrero de 2011

Bar


Digamos que estoy en un bar leyendo aforismos y tratando de entender de la poesía de Cabral su nostalgia de lo no vivido, digamos que junto a mi silla está la muerte, me da un beso en la mejilla y se rie de Cabral de la nostalgia y de ellos... a unos metros están ellos, con sus sombreros negros y sus capaz rojas, sus disfraces sacados del ropero y sus bicicletas oxidadas, están hablando de la frialdad del cine polaco, a su lado baila una chica pálida, creo reconocer, sin embargo, un espasmo de rubor después de su sonrisa, la chica baila, baila, da vueltas, da una, da dos y para, un recuerdo la hace llorar: una promesa no sostenida, un cieloraso ocultandose, un viejo cadilacc, un sol moribundo, el verano del 75', una ronda de niños, una herida, en la rodilla, entre los archivos desplegables de su mente está Él... Él está a unos metros sentado en una silla cantándole a las agujas del reloj: reloj de manos frías no me vengas a buscar... arranca las agujas del reloj , las sostiene entre los dedos y comienza a tejer calendarios pasados, rojos y verdes, teje uno, teje dos y se hecha a llorar sobre la mesa, donde con tinta azul están dibujados : un gusano tomando sol en el trópico y un poeta, todos dejan lo que hacían y se acercan a mirar comenzando una extraña discusión sobre la posibilidad de que el gusano tomando sol en el trópico sea un poeta o que un poeta sea un gusano tomando sol en el trópico.

sábado, 26 de febrero de 2011

Puede

Puede que sea como la sincronía de un velero. A lo mejor sólo es el preciso instante en que uno cree que ha capturado la voz de alguien en un mensaje. Luego de escucharlo por segunda vez asume que no tiene más valor que el saludo repetitivo de un vigilante. Es tal vez un árbol abandonado y sin hojas que de vez en cuando se disfraza de árbol de parque central, un árbol travestí lleno de sueños. Son tal vez aquellos segundos en que uno levanta los brazos y los agita fuerte: señal de que te necesito.

El amor es tal vez el llanto de un perro que se quedó afuera de la casa, causa angustia e idea de soledad, la mayoría de veces uno corre a abrir la puerta, otras veces seguimos con nuestras vidas y parecemos normales. Es tal vez una pared que tiembla amenazando con aplastarnos. Son tal vez cuatro chicas malas en una esquina disfrazadas de soledad. Es tal vez la mente perturbada de quien terminó de leer Los detectives salvajes, la primera vez. Es tal vez el silencio que comen Pablo y Sebastian... "Todos los momentos a tu lado Sebastian Crepúsculo fueron una ronda de niños jugando en...." "La fantasía no se detuvo jamás. Cabalgó de alguna forma. Buscando el modo infantil de conquistarte..."* Y es aquí que me detengo, temo quedarme vacía, empiezo a sentir que todo aquello que escribo se alimenta de mi.

* de Cuando el día viene mudo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Hace falta...


..alejarse como el aire, como en buque de guerra, ignorando  el vulgar ritmo de la despedida que suele mecerse en un mar violento,  absurdo y de cintas viejas, hace falta marcharse sin inquisidor, con un silencio golpeado y vacío, pero calmado y sin reclamos, sin deudas, ni prontitud, ni relojes atrasados, me quiero ir con estos respiros profundos y violentos, hace falta irse con la idea clara de no volver jamás, pero sobre todo, con la tranquilidad de saber que volveremos.


Imagen: Banksy

miércoles, 16 de febrero de 2011

I

Hoy no quiero escribir poesía.
Hay días en que amanezco sin lagrimales
sin cansancio, sin ganas, sin agujeros que remendar
..................................................................... nada.



Hoy no tengo ganas de escribir poesía
de pintar sonrisas, de abrir la regadera
de cerrarla.



..Hay días en que un rio rojo atraviesa mi cama
.................................mi colchón, mi almohada
.no hablo con nadie, no me interesan sus voces
...........no contesto llamadas, no resumo mi día
................no tengo fuerzas para pintar paredes
...................para sonreír o para alzar banderas



Solo quiero mirar a aquel perro del cuadro.
Es un cuadro, no cambia, 
pero hoy me  parece un poco más triste.



sábado, 5 de febrero de 2011

De lo órganos desviados

Te digo que me golpee la nariz, y han empezado a ocurrir cosas extrañas. Que mis brazos se están dando vuelta y que el derecho esta pasando a ser el izquierdo y viceversa, que el corazón se me desvía a las  pupilas y que la voz en lugar de salir hacia afuera, sale hacia adentro - hacia adentro?- sí, hacia adentro. Y de pronto cuando él dice ciertas palabras, o me llama de cierta forma, el alma se me desvía a los oídos-los oídos al corazón, el corazón a los ojos- Y los ojos?- no sé, se me pierden, mirando- Tanto así?- pues sí, precisamente ahora las palabras se me han desviado a la memoria, y las  imágenes a la garganta, la garganta se ha desecho de la voz , la voz se me ha ido a los dedos y he empezado a escribir , mientras mis ojos se empiezan a desviar a los odios reconociendo el sonido de su  voz.Entonces iras a un médico?- no, se siente bien, mejor me sobo la  nariz calladita.

martes, 1 de febrero de 2011

Ahora

Vengo de soñar con pájaros que vuelan intrigados hacia mi ventana ,cuando se chocan en el vidrio, caen y mueren. Cuando abro la ventana entran y luego se van.
Vengo de soñar con personas que nunca he visto , que me gritan algo al pie de un árbol. Y nunca logro entenderlos.
Vengo de tomar el té por las tardes, y de amar una sala que no era mía. Y luego extrañarla.
Y entonces me tomo un té un día contigo y te cuento lo que realmente me importa, y callamos. Se abre un hueco tan profundo en la mesa que recuerdo los pájaros de mis sueños y entonces corro a cerrar cada ventana. Ya me voy porque es hora de irme...pero camino con la vista hacia ti..como un cangrejo. A lo mejor caigo...pero si caes tu también, podríamos echarnos a reír y a lo mejor de pronto podría entender los mensajes de mis sueños y los pájaros en nuestras ventanas ya no morirían nunca más intentando entrar.


Se escuchaba: Hoy me  hace falta  verte bien - Lisandro Aristimuño