Digamos que estoy en un bar leyendo aforismos y tratando de entender de la poesía de Cabral su nostalgia de lo no vivido, digamos que junto a mi silla está la muerte, me da un beso en la mejilla y se rie de Cabral de la nostalgia y de ellos... a unos metros están ellos, con sus sombreros negros y sus capaz rojas, sus disfraces sacados del ropero y sus bicicletas oxidadas, están hablando de la frialdad del cine polaco, a su lado baila una chica pálida, creo reconocer, sin embargo, un espasmo de rubor después de su sonrisa, la chica baila, baila, da vueltas, da una, da dos y para, un recuerdo la hace llorar: una promesa no sostenida, un cieloraso ocultandose, un viejo cadilacc, un sol moribundo, el verano del 75', una ronda de niños, una herida, en la rodilla, entre los archivos desplegables de su mente está Él... Él está a unos metros sentado en una silla cantándole a las agujas del reloj: reloj de manos frías no me vengas a buscar... arranca las agujas del reloj , las sostiene entre los dedos y comienza a tejer calendarios pasados, rojos y verdes, teje uno, teje dos y se hecha a llorar sobre la mesa, donde con tinta azul están dibujados : un gusano tomando sol en el trópico y un poeta, todos dejan lo que hacían y se acercan a mirar comenzando una extraña discusión sobre la posibilidad de que el gusano tomando sol en el trópico sea un poeta o que un poeta sea un gusano tomando sol en el trópico.
2 comentarios:
>Qué es el trópico magi?Este microrelato me gustó mucho.
>bonito lo ke escribes =)
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