viernes, 31 de agosto de 2012

O j o s d e p l a s t i c o



Los dos coincidíamos en que Bowie estaba un poco loco, pero cuando escuchábamos Starman nos quedábamos callados como si de pronto ese poema que nos recitaba Julian "leve leve, tan leve, que no sé ni quisiera saberlo" sonara una y otra vez. No se qué pensar ahora, porque así como Bowie tambien creíamos que todos los que hacían música indiepop estaban locos, aunque él tenia su habitación llena de posters de grupetes indies desconocidos, yo no entendía nada, menos ahora, cómo saber porqué nos gustaba tanto Bowie, o Starman, o porque a él le gustaban todos los  poemas de moscas de bar y las canciones indies, no sé, mientras yo me preguntaba todo eso él luchaba por no ser  un chico común y  yo luchaba por  no fijarme en sus ojos de plástico y  no ponerle adjetivos a sus ojos grises, a sus ojos de  parque, a sus ojos lejanos. A sus ojos, solitarios también.


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