sábado, 15 de mayo de 2010

>Con olor a mandarina

>Estábamos locos.
Dos locos en flores color amarillo.
Yo volaba en sus alas y nunca le hablaba
porque aprendi a gritarle muy despacio al oido
era bueno hacer eso, al menos en aquellos tiempos
Estábamos locos y eramos zapateros
de los que nos son muy buenos
de los que rompen y gastan la suela
de los que remiendan y pegan el cuero
zurcen y despues, al rato
cuando todo queda mal hecho
sólo se rien y juegan.
Estábamos locos y no hay otra formade explicar lo que ocurría
Estábamos locos, además de arruinar zapatos pintabamos aceras
Y de oficio teníamos el de rellenar las plazoletas
que andaban pobres de gente, de vida y de palomas
Estábamos locos y nadie nunca nos pagó por eso
el gran favor al mundo, dos locos en una banca
acompañando al roble sólo y viejo
El roble sin embargo tampoco nunca agradeció.
Los zapatos mal remendados nunca fueron entregados.
Mis gritos en su oido tampoco fueron escuchados.
Las aceras pintadas fueron inocentemente pisoteadas.
Sus miedos de albañil nunca fueron consolados.
Es que, estabamos locos.
Y el final de esta historia
se mese en un un grafitti
pintado con colores
y olores inventados
con colores grillo ... y olores mandarina.

1 comentario:

Gabriel Cruz dijo...

>Qué lindo, y máxime que hayan disfrutado una locura de dos, es mejor que pasar la locura de uno, se siente uno solito :(Abrazos Magita ;)