domingo, 13 de diciembre de 2009

>Semáforo

>
Los autos pasaban mientras ellos se miraban, ella lloraba y él parecía triste. Ella de rato en rato desviaba su mirada hacia la pista y observaba los letreros de los carros, en uno de esos tal vez se marcharía. Él por su parte la miraba con ternura paternal y ella lo miraba con nostalgia. Supe que ella se marcharía en un carro de la linea X cuando el auto de esta linea se quedó estacionado frente a ellos y él le habló, ella volteó el rostro hacia él, y fingieron no haberlo visto, hasta que el semáforo por fin tomó el color deseado. Se quedaron parados un rato y luego se abrazaron, ella lloró y él la consoló. Entonces me di cuenta que se estaban despidiendo. Luego entendí que esa escena no era el final, entendí que esa escena era el comienzo.

4 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

>¡¡Magita!! te había abandonado por un buen rato, sorry, tonterías del corazón que le afectan el ánimo a uno, pero hay que ser fuertes y sobrevivir.Me encantó la historia, con las palabras haz expresado bien el momento que sin mucho esfuerzo le permite al lector dibujar e imaginar la escena. Muy padre ¡¡abrazos!!..

Magita dijo...

>Las del corazón siempre son tonterías excelsas, raras muy humanas...como diría Nietszche.. así somos "humanos demasiado humanos"...pero también somos fuertes...y el dolor no hace aun más fuertes...al rato claro.. después de chispas en el helado y después de endulzar el café!!!:) saludos!!!

Chule! dijo...

>Qué bello!! Se me ha escapado una lagrimita rebelde al leerlo =(

vaL dijo...

>Señorita, usted tiene un increíble talento para la escritura y lo aprovecha de maravilla!