1.- Los sueños no son ingratos, me acompañan todas las noches.El único problema es que no me han dejado dormir. Por eso tu presencia es imprescindible mañana para poder recostar mi cabeza un rato. Eres imprescindible porque sin ti sólo me queda el pasado y tengo mucho miedo construir un presente en estos días, tal vez en unas semanas. Ya he pensado en esto antes. He pensado como es que nunca dibujo un camino de regreso, creo que nadie lo hace, porque no se puede, pero a mí me gustaría intentarlo alguna vez. Así después de un insólito cuento con lluvia, café, trago y cigarro. Aún me queden ganas de mojarme, fumar y beber.
2.- Esos ojos no son más que dos ojos extraños que ya no ven. Aquellos ojos juegan a veces con ser mis ojos. Sin embargo redundo en mi necesidad. Lo hago cuando dejo de mirarlos, para ensayar su ausencia perenne. Por ahora los segundos son optimistas, sobre todo los del reloj de la computadora, que me dicen que ya es hora de dormir.
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