Chico postal
No son versos, son una sopa de extrañas melodías, son como cartas sin remitente ni destinatario, pero son para ti, me digo. Son como postales sin sello de procedencia pero de un mundo donde cada país se llama como tú. Son notas que cuelgo detrás del espejo, las veo todas las mañanas y me acuerdo de ti. Cada detalle contigo, se cuelga de estas palabras que reemplazan un tu-y-yo, se disfrazan de prendas muy coloridas, y salen a las calles a desfilar. Me asusta un poco haber descubierto recientemente que este blog casi todo se haya inspirado en ti, es un poco como andar bailando en abismos.Es probable que te llame ahora chico postal, y que siga escribiendo siempre con las mismas ganas de encontrarte, volverme menos cuerda y llegar a casa luego de verte para reconstruir mis diálogos contigo.Justo ayer alguien me preguntó si escribo por ti. Escribo por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario