jueves, 1 de abril de 2010

>De las segundas oportunidades

>
Acabo de tener una pesadilla...
Soñé con ella. Y fui bueno.
-Querías ser el papa, jugando a ser bueno?
Jugaba a ser bueno para no parecerme al papa.
-Habías olvidado?
Había recordado fragmentos equivocados.
Ella era un perro. Lo vi sufrir, retorcerse y gruñir de dolor.
Lo ignoré. Y volvió a llorar. Volvió a sufrir, un pobre desgraciado en su mundo perverso.
“…Sufro dame la mano”
La ignoré- Pero no podía seguir así por más tiempo.
-La Culpa?
No. Es que yo una vez fui perro.
-Le diste la mano.
Se la dí.
-Y luego?
Me di cuenta que no era perro.
-Era humana?
Era algo peor que eso.
-Qué era?
La misma.

3 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

>Magita, me ha sacudido la pesadilla. Los sueños son así de locos, más de uno me ha aturdido las mañanas y me han dejado pensativo en todo el día.Te envío un fuerte abrazo ;)

Annie - La Alquimista dijo...

>Es cierto los sueños te causan una sensación de nose que!!! como? y si pasa o si quiere decir algo o no tiene importancia, pero son sueños y por lo tanto, así se conviertan en pesadillas vivámoslo..oh si!!!

Las ideas dijo...

>Manya.