lunes, 4 de enero de 2010

>Desde entonces...fuimos como piedritas.

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Quisimos estar juntas un día. Ella porque tenía el pelo muy largo y yo porque tenía las piernas muy cortas. Cómo yo tenía las piernas cortas, no podía caminar muy lejos y esperaba a que la niña de pelo largo toque siempre a mi puerta. Ella, venía y juntas hicimos historia. Tenía yo, un piyama rosado, un edredón floreado, una muñeca cara y una muñeca floja. Tenía ella, un short rojoanaranjadoblaquizco, las piernas muy blancas y las mejillas rojas. Jugábamos a la carta, al menú del día, a rayar la repisa y a escondernos de nosotras mismas. Cuando pasaron los años y yo tenía ya, las piernas más largas y ella el cabello más corto, jugábamos a leernos las líneas de las manos. Nos atinaba de maravilla leernos el pasado: Tú llamabas con un silbidito y yo corría apurada. Tú te marchabas en la moto y yo miraba por la ventana. Tú tenías una muñeca que me causaba miedo y la arrojaste por el tejado. Tú te enamoraste primero, pero yo di antes el primer beso. Tu naciste un veinticinco de febrero y yo un cuatro de enero. Sí. Se nos daba bien adivinar el pasado, lo hacíamos de maravilla. Pero también nos leíamos el futuro. No lo hacíamos bien. Nadie lo hace muy bien. Pero con el presente sí, contándonos todo. Hoy es cuatro de enero y le he dicho Feliz cumpleaños, le he dado un abrazo, y he llorado, porque aún estoy triste, por algo que sólo ella entiende. Aunque desde hace ya un tiempo sólo me hable su silencio, cuando me acuerdo de ella me miro las manos.

Fotografía: Bill Brand

5 comentarios:

Anonymous dijo...

>...magita, magita, magita....linda magita!

Un García Madero dijo...

>Una palabra: Encantador.Dos palabras: Triste y bonito.Magita.

B3 dijo...

>o Like a rolling stone.

B3 dijo...

>Like a stone.

vaL dijo...

>Melancólico y hermososo...