domingo, 17 de enero de 2010

>El asombro

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Ante la absorta mirada de todos, se levantó (una vez más el pobrecito); dio unos pasos y sin tener que explicar nada a nadie, al verlo no respirar, todo mundo entendió que la FELICIDAD para él, no era algo que le resultara insoportable como a los demás, y no tuvo que justificar el porqué o el cómo podía,aún, levantar las manos al cielo y caminar, extender los labios un poco y sonreír, sin pulmones para respirar, sin labios para reír. Lo que importaba era que algo en el pecho aún hacia un tic tac parecido al reloj, rompiendo el silencio que causó el asombro.

5 comentarios:

B3 dijo...

>Como pocos, pudo.

vaL dijo...

>¿Es que acaso hace falta justificar el por qué cuando la felicidad se explica por si sola? :)

cucho dijo...

>La felicidad es tan necesaria como la tristeza...

Magita dijo...

>tic tac

Gonzalo Del Rosario dijo...

>MANYA