Me marcharé a B, algún día pasearé por los lugares más bonitos de C y además de todo cuando salga de estas fronteras, me tomaré un café en España, luego de algún concierto donde haya gente con muchos sombreros, cigarros extraños y tragos con nombres hilarantes. Estaré consiente de todo hasta el momento en que algunos de los grupos de los que llenan mi memoria toque y la vocalista o el vocalista cante, entonces estaré inconsciente de todas las barajas de la mente. Disfrutaré estar ahí y cantaré como si cantara a mis oídos, en castellano, catalán y en todas las versiones de mi misma. Aquella versión de cuando alzas la vista, aquella versión de cuando te marchas, aquella versión de cuando vuelves, aquella versión de cuando te miro y aquella versión de cuando me miras. Pasearé por Manhattan también, iré al puente cerca de aquel Bansky, conversaré con algún indigente y aprenderé que no sé nada. Y escribiré algo sobre eso. Toda esa parafernalia estará envuelta en la tranquilidad del olor de un ramo de flores en el momento exacto que llega a la nariz y de pronto se dibuja en el cerebro. Si amanece, volveré a casa caminando en sentido contrario, secuestrándome las imágenes y cómo no puedo salvarme de mi irremediable romanticismo, de regreso pensaré en ti, , que para aquellos días ya serás mío o yo más tuya, que nada en este mundo, mi querido amigo de tiempos inacabables y como todos mis viajes, conocido y desconocido.
Imagen: Sucedió una noche - dirigida por Frank Capra - 1934
4 comentarios:
>y la versión de cuando escribes, y la versión de cuando lees.
>Y la versión de cuando no pasa nada de eso...
>Tu texto es un viaje larguísimo. Y muy bueno.Tu blog es interesante hasta el punto de recomendar películas implícitamente. Qué gusto pasar por acá.Saludos Magita.
>si te conociera me marcharía contigo.
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