Mi mamá tiene en su habitación un pedazo de papel que con tinta azul dice:
Felicidad 953696885,
desde entonces me he preguntado si mi mamá que siempre da los más sabios consejos la conoce, habla con ella, chatea y se whatsapea en secreto con la Felicidad, en caso que ella, honesta señora, sea moderna y esté al día de las estresantes tecnologías. Sin embargo yo la imagino más sencilla, es probable que la Felicidad al percibir la constante búsqueda sin éxito de su presencia entre nosotros los errantes humanos, se haya visto en la imperiosa necesidad de comprarse un celular para que personas seleccionadas azarosamente, la llamen. Y aunque dicen que la felicidad nunca se ha llevado bien con el azar, a lo mejor hicieron un trato. Ojalá. Habiendo encontrado el número la llamé sin cuestionarle nada y la invité a comer pan con palta a mi casa, aceptó encantada. Me trajo jacarandás, libros y un disco de La buena vida. La felicidad es una señora muy sencilla y muy dulce.
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