lunes, 10 de diciembre de 2012

Diciembre



Él, W, también es un buen presentimiento, como abril o la primavera. O como las primeras páginas de un libro. Como Luz de agosto de Faulkner, precisamente el sábado por la noche, mientras esperaba la llamada de W, cogí el libro que J.Labán me prestó, leí las primeras lineas y de  pronto comencé a pensar que las paredes de mi cuarto son demasiado blancas, que el techo nunca antes había estado tan cerca, que yo nunca antes me había sentido tan acompañada como al lado de W. 

W, podrá cargar mi corazón cuando se sienta angustiado como un insecto dentro de un vaso, incluso sin saberlo lo hará. Ahora lo sé. Sin saberlo W podrá responder todas esas preguntas sorniendo respuestas que a mi no se me ocurren a tiempo. 
Por eso W es como las primeras páginas de Luz de Agosto un sábado por la noche que termina siendo una fiesta de grillos en mi corazón, dando saltos y bebiendo tragos de psicodélicos colores
Eso, masomenos eso, es lo  que siento. Felicidad cuando estoy con él. Yo aveces soy como un puente, pero él ya no es viento lejano, es roca que se puede tocar y que sostiene. 


1 comentario:

Anónimo dijo...

Me quedo por un buen rato aquí

"una fiesta de grillos en mi corazón, dando saltos y bebiendo tragos de psicodélicos colores"