Lo primero es no mentirse. Esforzarse por que lo que aún corta ya no duela. Y olvidar los vacíos si aún están repletos de sentido.
Lo primero es no mentirse y aceptar que lo que corta con los días es que la ausencia no se completa.
Porque puede preguntarme usted, si lo que tengo es un resfrío y yo me mentiré y le mentiré a usted, y diré que sí, que lo que tengo es eso, y usted puede darme una pastilla que sólo pueda hacerme más daño.
Por eso, lo primero es no mentirse. Ni mentir. No culpar a las pesadillas si me despierto un día llorando. Ni al viento. No culpar a las tazas rotas, ni a un día malo. Lo segundo es marcharse si un lugar ya no te gusta. Y por ultimo dejar atrás cualquier silencio que sea forzado, y convertirlo por fin en un silencio sincero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario